Su historia
Yamaris Andújar creció entre tambores y patios llenos de plantas en Loíza, el pueblo que muchos consideran la capital de la cultura afropuertorriqueña. De día enseña bomba a niñas y adolescentes en Orlando; de noche, dice, sigue siendo "la nieta de doña Chela", la abuela que curaba empachos con hojas y resolvía cualquier dolor con un té.
Todo en su piel tiene raíz. Sus dos mangas están hechas de hojas, flores y enredaderas en negro profundo con toques de verde azulado, un color que eligió porque le recuerda el mar de Piñones al atardecer. "No quería flores bonitas porque sí", cuenta. "Cada hoja es una planta que mi abuela usaba. Si me preguntas, te digo para qué sirve cada una."
Hoy combina el baile con sesiones de fotos para marcas de ropa y estudios de tatuaje, y se ha convertido en una voz que reivindica la piel oscura en un mundo, el del tatuaje, que durante mucho tiempo la dejó fuera de sus portadas.
Mi abuela curaba con plantas. Yo las llevo en la piel para que nunca se me olvide de dónde vengo.— Yamaris Andújar
Su viaje en tinta
- 18 años
La primera hoja
Una pequeña hoja de albahaca en la muñeca, hecha el mismo mes en que se mudó de Loíza a Florida. "Fue mi forma de llevarme un pedazo de casa."
- 21 años
Empieza la manga derecha
Buscó durante meses a un artista con experiencia real en piel oscura. "Muchos te dicen que el color no va a verse. Encontré a alguien que sabía que sí, si se hace bien."
- 23 años
La manga de la abuela
Tras la muerte de doña Chela, dedicó el brazo izquierdo a sus plantas medicinales: ruda, hierbabuena, sábila y hojas de guanábana entrelazadas.
- 25 años
Frente a la cámara
Una fotógrafa la vio bailar en un festival y la invitó a una sesión. Desde entonces modela para marcas y estudios del centro de Florida.
- 27 años
Las manos
Cerró las mangas con hojas que bajan hasta los dedos. "Las manos fueron lo último porque ahí ya no hay vuelta atrás. Y no la quería."
Galería
Tres preguntas
¿Tu consejo para alguien con piel oscura que quiere tatuarse?
Mira portafolios con fotos de piel como la tuya, ya cicatrizada. Si el artista no las tiene, sigue buscando.
¿El tatuaje que más te dolió?
El dorso de la mano. Pero lo volvería a hacer mañana.
¿Qué sigue?
La espalda. Quiero un árbol de guanábana completo, con raíces y todo.
¿Quieres aparecer en la revista?
Artistas, modelos y estudios: envíanos tus mejores fotos y podrías ser parte de la próxima edición.



