Su historia
Itzel Carranza pasa el día frente a una pantalla, diseñando carteles y portadas en un estudio creativo de la Ciudad de México. Quizá por eso su piel es lo contrario a lo digital: color denso, líneas gruesas y piezas que se ven desde el otro lado de la calle.
Su brazo derecho es una manga neotradicional en rojos, naranjas y verdes, llena de formas que se enroscan como el agua. En el pecho lleva su pieza más personal: un collar ornamental con pequeñas gotas rojas, inspirado en la gargantilla de granates que su bisabuela usó el día de su boda en Tlaquepaque y que se perdió en una mudanza. "La joya desapareció, pero el diseño se quedó conmigo", dice.
Llegó al modelaje casi por accidente, cuando un estudio le pidió permiso para fotografiar su manga recién terminada. Hoy posa para marcas independientes y artistas que quieren mostrar cómo envejece bien el color cuando se cuida.
Yo diseño para otros todo el día. Mi piel es el único proyecto en el que el cliente soy yo.— Itzel Carranza
Su viaje en tinta
- 19 años
Una golondrina
Su primer tatuaje fue una golondrina tradicional en el antebrazo izquierdo, hecha en Guadalajara con sus ahorros de la universidad.
- 22 años
El sí al color
Tras años de dibujar en negro, decidió que su brazo derecho sería "un cartel a todo color". La manga le tomó más de dos años de sesiones.
- 25 años
El collar de la bisabuela
Redibujó de memoria y con fotos familiares la gargantilla perdida, y la llevó al pecho con gotas rojas como granates.
- 27 años
Primera sesión de fotos
Un estudio de la capital fotografió su manga para su portafolio. Las imágenes circularon en redes y empezaron a llegar propuestas.
- 29 años
Ornamental en negro
Equilibró el color con filigrana en negro y gris en el antebrazo izquierdo. "El color grita; el negro le da silencio."
Galería
Tres preguntas
¿Cómo mantienes el color tan vivo?
Bloqueador solar siempre, crema todos los días y nada de camas de bronceado. El sol es el peor enemigo del color.
¿Tu estilo favorito para ver en otros?
El black & grey chicano. Es lo que veía en mi barrio de niña y todavía me parece de lo más elegante.
¿Qué sigue?
Las piernas. Quiero un jardín de dalias, la flor nacional de México.
¿Quieres aparecer en la revista?
Artistas, modelos y estudios: envíanos tus mejores fotos y podrías ser parte de la próxima edición.



